Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

Por qué la historia digital de salud debe ser del ciudadano

EL PAÍS: La pandemia de la covid-19 nos ha recordado que la riqueza de las naciones es extraordinariamente dependiente de la salud de sus ciudadanos. Si queremos tomar una senda de crecimiento económico sostenible, la salud debe ser un eje vertebrador e interconectado con otras políticas enfocadas a aumentar el bienestar como la medioambiental y la generación de conocimiento. Por ello, la salud debería ser considerada como un elemento estratégico de la más alta política. Conviene, por tanto, considerar en profundidad las opciones que existen y las decisiones que deban adoptarse deberían ser objeto de un amplio consenso social. Una de estas decisiones es la referida a la digitalización de la salud.

 

 


Hay, básicamente, tres enfoques en relación con la salud, que condicionan la solución digital que se adopte. El primero, vigente en España y en la mayor parte de los países, es considerar la salud como la ausencia de enfermedad. Dentro de esta concepción, los Estados han desarrollado sistemas de protección de la salud centrados en la asistencia sanitaria. La información la recogen los profesionales en historias clínicas, que son propiedad y están mantenidas por los proveedores sanitarios. La evolución digital de este enfoque es la “historia digital del sistema nacional de salud” o las “historias clínicas electrónicas” de los centros asistenciales, que aun siendo de gran interés quedan limitadas a los silos que representan las barreras entre los distintos proveedores (atención primaria u hospital; público o privado; distintos servicios de salud).

El segundo enfoque es el adoptado por la industria digital y la relacionada con el bienestar físico. Se basa en la salud como bien individual, correspondiendo al ciudadano un papel relevante en su mejora y protección. Se está produciendo un crecimiento exponencial de dispositivos y aplicaciones que, inicialmente orientados a promover el bienestar del ciudadano monitorizando el ejercicio y la dieta, gradualmente están evolucionando al registro de datos como el ritmo cardíaco, el nivel de glucosa, etcétera, con el objetivo de ayudar a promover la salud y gestionar problemas. Esta información es una gran herramienta para que el ciudadano se ocupe de su salud. Además, puede compartirla con los profesionales sanitarios. La captura de los datos relacionados con la salud por parte de la industria, al ser facilitados por cientos de millones de ciudadanos, es una potentísima base para el desarrollo de una medicina personalizada, la investigación e innovación, compitiendo ventajosamente